El País: La oposición venezolana comienza en España una gira europea para mostrar unidad

El País: La oposición venezolana comienza en España una gira europea para mostrar unidad

Gerardo Blyde Pérez, jefe de la delegación opositora en la mesa de diálogo con el chavismo, durante una conferencia de prensa el pasado 20 de enero. GABY ORAA (REUTERS)

 

La Plataforma Unitaria que reúne a la oposición venezolana ha iniciado una gira por Europa para tratar de recomponer las posiciones internacionales sobre la crisis política venezolana, en medio de una distensión de las presiones contra Nicolás Maduro. La primera parada ha sido en Madrid, donde un sector opositor pidió una participación más activa de España en las negociaciones entre el Gobierno chavista y la oposición en México. Este proceso parece estancado después de que en octubre se acordara descongelar fondos del Estado venezolano en el extranjero, bloqueados por las sanciones, para usarlos en la atención humanitaria bajo la administración de Naciones Unidas. Tres meses después, no se ha avanzado en eso.

Por ALONSO MOLEIRO / FLORANTONIA SINGER / elpais.com





Para el jefe de la delegación opositora, Gerardo Blyde, “es una gira importante para fortalecer el proceso de negociación en México y realinear intereses”, aunque él no ha participado directamente en la reunión en Madrid. Este domingo, el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, recibió a una parte de la delegación opositora. El funcionario dijo que España “acompañará el diálogo” a solicitud de los opositores, pero no está claro de qué forma y si se designará a un representante. “La oposición me ha solicitado que España esté tan cerca del proceso de diálogo como sea posible y, por supuesto, les he contestado afirmativamente”, declaró a la agencia EFE.

Los partidos Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo, en particular, tienen interés en alinear visiones y fortalecer la intermediación de España, con los socialistas en el poder, en la crisis venezolana y su resolución. La gira comienza en España por ese motivo. En un sector de la oposición interpretan que el Gobierno de España quiere hacer valer sus vínculos históricos con Latinoamérica y ser un vocero privilegiado. Pero este encuentro también se produce en la misma semana en que Nicolás Maduro recibió en Miraflores a Ramón Santos como embajador, un paso con el que se eleva la relación entre los dos países, que se mantenía con encargados de negocios desde noviembre de 2020. El ministro Albares ha dicho que la embajada en Caracas tendrá un papel importante en el apoyo que pueda dar España a la crisis venezolana.

Voluntad Popular, por su parte, ha criticado estos avances en las relaciones diplomáticas, que además de España ya se han dado con Francia y otros países como Colombia y Argentina. Desde su punto de vista, no se puede seguir avanzando en concesiones al chavismo sin que este responda a las demandas que tiene la oposición en las negociaciones. “Si los países de Europa quieren apoyar una solución negociada no pueden seguir dando concesiones a Maduro sin nada a cambio. No se pueden restablecer relaciones cuando no hay condiciones democráticas”, declaró a EL PAIS el dirigente Freddy Guevara desde Berlín, la segunda parada de la gira.

El político señala que es necesario volver a México para discutir la agenda política, que incluye la liberación de los presos políticos, el levantamiento de inhabilitaciones políticas y la fijación de garantías y fecha para las elecciones presidenciales, temas que el chavismo ha evadido sistemáticamente. Su partido, y el de Guaidó y Leopoldo López, en minoría dentro de la coalición opositora, prefiere orientar los esfuerzos en Bruselas, en Holanda y en Alemania, además de Estados Unidos, que continúa dando respaldo a la oposición venezolana y cuyos representantes han señalado recientemente que de no haber avances se podrían restablecer las sanciones que ya se han flexibilizado.

La coalición opositora también busca ofrecer alguna visión cohesionada hacia el exterior y fortalecer la idea de que se trabaja en el mismo esfuerzo a pesar de las diferencias que se han hecho más notables tras la disolución del gobierno interino de Juan Guaidó. Con esta decisión acordada en diciembre por los miembros del llamado G4 -integrado por los partidos opositores más grandes- se ha entrado en un nuevo limbo sobre el desconocimiento al régimen de Maduro, que adoptó parte de la comunidad internacional en 2019.