Las fuerzas que trabajan contra la innovación

Las fuerzas que trabajan contra la innovación

 

Las ideas para ser exitosas frecuentemente necesitan enorme energía y superar mucha fricción. Existen fuerzas dentro de los seres humanos que los hacen reticentes a aceptar o adoptar nuevas ideas, por ello sobreponerse a los vientos en contra que obstaculizan la aceptación de una idea es un reto mayor.

Especial de Laszlo Beke

Independientemente de lo atractiva que sea la idea o cuan convincente es la estrategia, a menos que se aborde el tema humano con sus fuerzas y las barreras psicológicas, los esfuerzos de innovación quedarán sofocados o limitados. Muchos emprendedores se focalizan en lograr que una idea sea más magnética, en como hacerla más poderosa y más atractiva. Pero, se concentran mucho menos en como diseñar la solución o la estrategia en una forma que minimice las fuerzas que la resisten, con el fin de contrarrestarlas.

Fricciones – las fuerzas que se oponen al cambio

Inercia – La cantidad de inercia a enfrentar es determinada por el sesgo a la parcialidad generada por el status-quo. Su importancia es dependiente de la magnitud del cambio a generar, si representa un cambio significativo o uno modesto. Los innovadores tienden a subestimar el deseo de las personas de no querer abandonar aquello que les es familiar.

Esfuerzo – La implementación de una idea tiene un costo económico, pero puede también exigir un esfuerzo físico para alcanzar y mantener la sostenibilidad. Asimismo es importante considerar el esfuerzo cognitivo que requiere la viabilidad, en lo que concierne a la manera de usar, de trabajar o de integrarse a la idea.

Emoción – Es necesario considerar los sentimientos negativos o indeseados que puede producir una idea en otros. La innovación causa más ansiedad e intimidación, temor o miedo y trepidación de lo imaginado en la audiencia destino de la misma.

Reactancia – La reactancia es la aversión o rechazo de las personas a ser cambiadas por otras. Hay que tomar en consideración cuán presionada se siente una audiencia a ser cambiada, si habrán tenido tiempo para aclimatarse a la idea, si han participado en el desarrollo del producto o de la estrategia. La respuesta a esas incógnitas determina la cantidad de reactancia presente. Adicionalmente, la reactancia tiene una relevancia particular en el mundo en este momento. Existen múltiples ejemplos de personas resistiéndose a ideas que normalmente son percibidas como buenas ideas por una variedad de razones que son personales a quienes se oponen a estas. En el caso de la salud pública, viendo la situación de Covid-19, existe la creencia que para convencer a los que se resisten a vacunarse es suficiente mostrarles data o evidencia. La resistencia se debe a que las personas sienten que han perdido la autonomía para tomar sus propias decisiones. Para vencer la reactancia es necesario mover a las personas fuera del contexto del sentimiento que han perdido autonomía en su propia toma de decisiones y colocarlos en una posición de participación en una conversación en forma personal e involucrándolos en el diseño de una estrategia relativa a como ellos podrían lograr que otros consideren iniciativas de salud pública.

Desarmar las fuerzas de la resistencia

Durante la Guerra de Corea, un grupo de prisioneros de guerra estadounidenses terminaron desertando a Corea del Norte. La creencia en Estados Unidos era que a estos individuos se les lavó cerebro, o que hubo algún tipo de químico involucrado en el proceso. Sin embargo, se debió a un proceso progresivo de conversaciones, ellas típicamente comenzaban con una pregunta como: “Estaría Ud. de acuerdo que ningún país es perfecto?”. A esta pregunta tipo respuesta-si, cualquier ser normal diría, “Seguro, estoy de acuerdo”. La siguiente pregunta de seguimiento sería algo como ”Si ese el caso, entonces eso implica que su gobierno es imperfecto”, otra tipo pregunta-si. La próxima pregunta sería “Dígame en que formas su gobierno lo ha decepcionado?”. Ahora es la persona misma comenzando la conversación, autoconvenciéndose que pudiera estar abierto a una nueva idea.

”Codiseño” para superar la Reactancia

El Codiseño es un término comúnmente utilizado para innovación en el diseño. Los consultores típicamente trabajan con un presentación inicial (kick-off), con algunos puntos de control durante la ejecución del proyecto y con algún tipo de presentación final. Todo esta construido para que haya un acuerdo en el destino al cual se está dirigiendo el proyecto. Por supuesto, al final es cuando se devela la estrategia y no se está solicitando una respuesta afirmativa a algo que se ve por primera ocasión. Ese proceso de invitar a la audiencia a participar en el diseño de la solución, o la estrategia o el producto, reorienta la visión y actitud hacia el cambio. La reactancia es la aversión a ser cambiado por otros. Pero cuando se está rediseñado la solución directamente o se está participando en el diseño se deja de ser el cliente del cambio.

Compromisos públicos

Hacer compromisos públicos, y tener que responder por dichos compromisos, es una forma importante de superar la reactancia. Una de las técnicas que se aplican en las reuniones es comenzarlas con la creación de algunos acuerdos diseñados en conjunto. Una vez que estos se concretan y se les coloca en la pizarra, se le consulta a todos si están dispuestos a comprometerse y si la respuesta es afirmativa se ha creado un contrato social por el cual son todos responsables.


Se hace referencia a The forces working against innovation and how to overcome them basado en el libro “The Human Element: Overcoming the Resistance That Awaits New Ideas” de David Schonthal. También aparece en mi Portal  https://bit.ly/3q3wjBj. La imagen es cortesía de pixabay.

Exit mobile version