Omar Estacio Z.: Prohibidos los padrinos

Omar Estacio Z.: Prohibidos los padrinos

Hay padrinos de confirmación, de boda civil, de boda eclesiástica, de velación, de biblia y rosario, de duelos a muerte. Sin embargo, hoy día ¿Quién necesita de padrinos, para pegarle un pistoletazo a un congénere, por cuestiones de honor, si tener esto último, es estorbo pasado de moda?

  Reflexionaba sobre el tema  a raíz de la reciente medida adoptada por el reverendísimo, Salvatore Genchi, quien incluyó en su librorum prohibitorum, al más bíblico de todos los padrinazgos. Imaginamos que a los  amables lectores les será difícil creer que, nos referimos al vínculo muy especial,  que surge a pie de pila bautismal.

Un equipo multidisciplinario designado por la Vicaría General que detenta monseñor Genchi, en Catania, Sicilia, después de rigurosas investigaciones, determinó, que en la isla en cuestión, los compadrazgos en lugar de acercar, alejan a los cristianos, de la Fe, en específico del Quinto y del Séptimo Mandamiento. Por eso, a título de experimento, congeló por tres años los padrinazgos.





La ciudad de Corleone, por mencionar un solo ejemplo, registra casos que llegan a 100 ahijados con un mismo padrino. Multiplique, éstos, por tres y totalizarán, 300 personas, entre compadres, comadres y ahijados, en ciertas circunstancias, como se verá, inducidos a delinquir desde que nacieron. Un verdadero ejército de incondicionales a la orden de un solo hombre -Padrino o Capo. Si fuese para rezar el rosario en familia, la Vicaría no hubiese tomado medida tan drástica.

 Evitaremos el despropósito de asignarles cualidades excepcionales al primer criminal, que nos pase por delante. A lo Netflix, Yahoo y demás streamings con sus seriados de gangsters.  Aunque nos contamos entre quienes creen que, hay  membresías, mucho peores que la de los clanes  sicilianos más sanguinarios.

Un mafioso de esa localidad que, de veras lo sea,  capo di tutti di capi o raso, lo mismo da, jamás asumiría la calidad de soplón. Por consiguiente, mafioso siciliano, que es mafioso siciliano -MS, en lo adelante, para resumir-  no protagoniza pataletas, tipo cierto narcoasesino, ladrón, cipayo perpetrador de delitos de lesa patria, compinche de las FARC y del ELN, cantando como pollo, gallo o gallina de vuelo rasante, para que no lo extraditen a Estados Unidos

Cierto código no escrito de tales organizaciones del crimen proscribe mezclar la noble profesión del delito con la cochina política -noble y cochina, respectivamente, para los mafiosos.  Por tanto, MS, que es, MS, no se hace pasar, por embajador o plenipotenciario internacional, ni por líder de partido alguno. Menos por integrante de una supuesta mesa de diálogo. Es, MS, y sanseacabó. Llegado el caso, no lo niega, sino que lo admite con orgullo.

¿Hacer partícipes de los ilícitos que comete, a la esposa, cuñados, hermanos, sobrinos hasta entonces no elevados a la categoría de  narcosobrinos; hijos muy jóvenes, pero mayores de edad, de modo que a la hora del gran escándalo no tengan dónde esconderse?  MS que es, MS, hace lo posible por alejar a sus parientes cercanos del submundo del delito. Don Vito, Il Padrino, envió a su hijo menor a una buena universidad. Es verdad, el muchacho, apenas se graduó, regresó al mundo del crimen por cuestiones de su ADN. Pero aun así, no fue inducido, en Madrid, México, Australia, en Saint Germaín de-Prés o en la mismísima Caracas,  por su propio progenitor a derrochar lo mal habido, beber como un cosaco con sus amigotes en bares, puticlubs y demás centros de sano esparcimiento (sano esparcimiento para éllos). Menos todavía, en el Imperio ¿A ver si le ponen los “ganchos”  por lavador?

  La semana pasada, el párroco de la ciudad siciliana de Catania realizaba la liturgia habitual, pidiendo a la familia que renunciara a Satanás. Mientras el agua bendita vertía sobre la cabeza del bebé que se retorcía, los presentes comprobaron que,  faltaba parte importante de la liturgia. No había padrino.

 “Sobre esta roca edificaré mi Iglesia y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” (Mateo 16:18). Comprobamos con extrema tristeza que, las cosas no están funcionando de tal forma.

Y pensar que, comparadas con la banda criminal que desgobierna Venezuela, las mafias sicilianas, son gente decentísima.

@omarestacio