Dick E. Pulido Velma: Decálogo de cómo eliminaron la dimensión de la Universidad venezolana

Dick E. Pulido Velma: Decálogo de cómo eliminaron la dimensión de la Universidad venezolana

Con todo lo bueno y lo malo que puede ocurrir en cincuenta años, la Universidad de Oriente, creció, se desarrolló, sirvió al país, generó y fue puerta de entrada al conocimiento en un oriente venezolano que antes no la tuvo. La UDO graduó legiones de jóvenes profesionales en muy diversos campos del hacer y del saber. Sin tener a la mano el dato oficial, puedo asegurar que la gran mayoría de esos jóvenes profesionales venía de hogares humildes y de economías muy modestas. Eso viví de cerca como estudiante y luego como profesor. Así fue durante esos cincuenta años. La UDO fue un espacio abierto a la creación y a la crítica, creado para el pueblo.

Pero ¿Cómo ya hemos dicho eso no resulta conveniente , ni permisible, para gobiernos que no pueden darse el lujo de dejarse ver desnudos. Tales gobiernos necesitan sujetos “asentidores” no “disentidores”. Y eso explica (y para ellos justifica) la eliminación de la disensión.

Ahora, como eliminar (anular, controlar, matar) la disensión de las universidades? Breve decálogo de mas de diez ideas:





  1. Persiguiendo y castigando de manera general e individual toda expresión de pensamiento plural y democrático

  2. Usando a los miembros de la comunidad universitaria que son afectos al régimen (asentidores profesionales y aficionados) para generar sistemáticos inconvenientes , malestares y problemas que alteran permanentemente el normal funcionamiento de estas instituciones institución.

  3. Colocar en entredicho el manejo de la universidad autónoma. Acusar a sus dirigentes de ineficiencia y falta de probidad administrativa. 

  4. Agotando progresivamente a la victima por estrangulamiento presupuestario para hacer cada vez mas difícil su funcionamiento ordinario. Asignar cada vez menos recursos.

  5. Quitándoles definitivamente la autonomía administrativa. 

  6. Creando universidades afectas al régimen político, y asignándoles atención y recursos preferenciales. 

  7. Desnaturalizando los espacios gremiales creando sindicatos afectos al régimen. Pandillas que garantizan la aceptación de decisiones ajenas al interés o la necesidad de las comunidades laborales de la universidad. 

  8. Desestimando el papel del crecimiento profesional y la antigüedad dentro de la estructura institucional

  9. Rasando los salarios y beneficios asociados al escalafón. Lógicamente por lo bajo. 

  10. Bloqueando la libre escogencia de autoridades y dirigentes que ayuda a garantizar la necesaria renovación de ideas y ejecutorias

  11. Pervirtiendo mecanismos como los del sistema de ingreso y los mecanismos de evaluación en favor del proselitismo.

  12. Descuidando de manera intencional la seguridad en los ambientes y espacios físicos de la universidad.

  13. Permitiendo la destrucción de las instalaciones, la planta física y el patrimonio universitarios.

Esto no pretende ser una lista exhaustiva de cómo acabar con la universidad autónoma. Son solo acciones que han sido aplicadas a la universidad nacional a lo largo de los últimos veintiún años. UDO incluida. El propósito de estas acciones es, sin duda, eliminar la capacidad de disensión de nuestras universidades. El gobierno nos necesita conformes y callados. Y parecen haber tenido éxito. Así estamos. Conformes y callados.

¿Se acabó la universidad? ¿Se acabó la UDO?. No. Allí sigue. Presente en los mismos cinco estados.  Todavía hay cinco Núcleos. Muy disminuidos.

En este escrito he querido plasmar realidades que conozco. La UDO que viví como estudiante me dio educación de primera, y como profesor, me brindó mas oportunidades de mejoramiento profesional que las que pude o supe aprovechar. Como sujeto de nuestra sociedad, mi trabajo en esa misma UDO me permitió desarrollarme y tener una familia a la que pude brindarle todas las comodidades que reportaba un trabajo honesto y bien remunerado. Esa UDO ya no existe, pero sobrevive en quienes aun se mantienen en ella haciendo su mejor esfuerzo para que no desaparezca. Mis respetos colegas.

¿Necesitamos saber de quien es la culpa? A la vista está que la responsabilidad principal es de un proyecto al que no convienen este tipo de espacios críticos. Proyecto al que le resulta conveniente el conformismo, la sumisión y la ignorancia. Los parciales de ese proyecto hicieron su trabajo. No podemos esperar que alguien venga a resolver esta situación por nosotros. Como diría alguien mas, para que ganen los malos, todo lo que hace falta es que los buenos callen. Lo preocupante es que parece que solo con palabras no basta…


Dick E. Pulido Vielma, Profesor Titular de los programas de Zootecnia y Tecnología de Alimentos de la Universidad de Oriente (UDO), Núcleo Monagas. Ingeniero en Producción Animal UDO (1978), MSc Food Science Louisiana State Univ. (1982). Jubilado en 2003