Último trimestre tratará de inyectar recursos al PIB

Último trimestre tratará de inyectar recursos al PIB

Gráfico: BCV
Gráfico: BCV / Thalia Di Gaetano

El Banco Central de Venezuela (BCV) no ha presentado cifras macroeconómicas desde febrero, sin embargo, hay quienes afirman que de inyectarse recursos por parte del Estado en este último trimestre generaría un efecto positivo al Producto Interno Bruto (PIB), reseñó Panorama.

Por Jessica Velásquez

El economista Tomás Socías, considera que el escenario podría mejorar en este último trimestre pues el Gobierno pondrá los recursos que posee para movilizar el aparato productivo. “Si el Ejecutivo dispone de Sicad cada 15 días y coloca de 3.000 millones de dólares de Simadi, serían 5.500 millones de dólares con los que lograría mover la economía en el último trimestre”.





Según Socías “la inflación se estabilizará en el segundo semestre porque ya los precios adquirieron un nivel real en el mercado y solo falta adaptar los precios de los productos regulados”.

De acuerdo con el especialista, la inflación alcanzó niveles altos, incluso “hay quienes calculan que estaría por encima del 120% a 150%”. No obstante, de manera confidencial, el Ejecutivo, estaría manejando “una inflación de 50% en el primer semestre y su cifra será cerca del 85% a final de año”.

Organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y el Banco Mundial (BM), calculan que la inflación superará el 100%, mientras que el Producto Interno Bruto (PIB) se ubicará en -7%, debido al declive en el precio del petróleo, que ha reducido el ingreso de divisas al Estado y por ende a los mecanismos de divisas que alimentaban a diversos sectores que importaban materias primas y productos terminados, y que permitía tener surtido el mercado venezolano; trayendo como consecuencia la crisis actual de escasez y el alto costo de los productos existentes; así como la caída del consumo de 6% evaluada por Datanálisis y de Ecoanalítica sobre el 4,3%.

El FMI anunció durante el primer semestre de este año que Venezuela tendría una tasa de inflación superior al 100 % en 2015, al tiempo que advirtió que la recesión llevará al PBI a estar en torno a un -7 % este año, en voz de Alejandro Werner, director del Departamento del Hemisferio Occidental (América) del FMI.

Efraín Velásquez, presidente del Consejo Nacional de Economía, tiene estimaciones similares, pero no hace mención a dígitos. “Son cifras cercanas a las que anticipamos, pero la institución no hace proyecciones, los trabajos de investigación que hacemos muestran unos resultados similares”.

“Por un lado, se estimula la demanda interna a través de una política fiscal expansiva con creación de dinero y por el otro lado, se restringe la oferta interna debido a retrasos importantes en la asignación de divisas para el financiamiento de importaciones de materias primas y productos terminados, hay un escenario económico caracterizado por un desequilibrio macroeconómico muy importante que no puede producir otra cosa que recesión con mucha inflación”, afirma Velásquez.

En tanto, el economista Pablo Giménez, coordinador nacional del Programa de Formación de Grado en Economía Política de la Universidad Bolivariana de Venezuela, aunque no se anima a hablar de cifras puntuales sobre inflación, crecimiento o consumo, señala los resultados al cierre del 2015 serán “complicados”.

“La variación o aceleración del crecimiento de los precios van a tener una influencia importante sobre la economía en general”, dice, al añadir que la caída de los precios del petróleo a nivel internacional ha mermado “un poco” la actividad económica en el país.

Sostiene que se pudiera entender que no se conozcan las cifras macroeconómicas desde el BCV, sin embargo, Giménez, sugiere que se publiquen con cierta “periodicidad” para “causar sosiego y calma en los mercados”.
De hecho, el ministro de Finanzas, Rodolfo Marco Torres, se habría comprometido con la banca internacional a publicar los datos de la economía venezolana.

Sobre inflación, Giménez, sostiene que al tomar las facturas de compras de los últimos meses se puede obtener “una medida, incluso práctica, empírica, de cómo están creciendo los precios, además de la sensación en el bolsillo cada vez que se compra algo”.

Para los especialistas la incertidumbre es la peor variable que puede existir en el sistema económico, pues la toma de decisiones se retrasa y genera la caída de la actividad económica, por ello los economistas exhortan al BCV a presentar ante el país estas cifras.