Logros, carencias y limitaciones por @lmesculpi

Logros, carencias y limitaciones por @lmesculpi

thumbnailluismanuelesculpiHe leído varios trabajos donde se destacan los logros de las luchas más recientes. Esas reseñas coinciden en destacar dos constantes: se ha evidenciado el carácter brutalmente represivo del régimen con su lamentable saldo de muertos, heridos, presos, torturados y se ha proyectado internacionalmente una imagen distinta de lo que ocurre en Venezuela. Compartimos ambas apreciaciones además del reconocimiento a la inmensa energía, potencialidad, iniciativa y creatividad desplegada por el movimiento estudiantil que, al igual que en otras épocas de nuestra historia, ha ocupado un rol de vanguardia. Todas estas afirmaciones constituyen componentes innegables de la actual realidad.

En este proceso de luchas durante 15 años -obvio que no se inició este febrero- hemos conocido el esplendor y las sombras, el auge y el declive, el entusiasmo y el desaliento. Como es natural en todas las luchas sociales y políticas. No sólo en protestas coyunturales por el desacuerdo con determinadas ejecutorias del gobierno; sino en la búsqueda del cambio y la construcción de una real alternativa al llamado “socialismo del siglo XXI”.

Mucha gente se pregunta hacia dónde conduce la actual protesta, esa interrogante no tiene fácil respuesta. Es cierto que ella ha permanecido más tiempo del que cualquiera hubiese previsto, porque indudablemente hay verdaderas razones para protestar y pareciera que cada día surgen más. En estas cortas líneas no pretendemos hacer un balance de estas movilizaciones. Sin embargo tan pertinente y legítimo como ellas es la de considerar insuficiente y parcial sólo la estimación de los logros y la no valoración  debida a las carencias y limitaciones presentes. Tampoco es cierto que sólo las “guarimbas” han permitido la obtención de la proyección de las protestas, las gigantescas movilizaciones pacíficas le han dado especial trascendencia y repercusión en diferentes esferas de la sociedad.





Siempre será más fácil cabalgar sobre una ola y cantar loas a logros indiscutibles que pasearse por las dificultades, aunque ello signifique nadar contra una cierta corriente. Así cómo hay que hacer un esfuerzo por comprender la realidad a través de una óptica acorde con los tiempos, es imprescindible plantearse que movimientos sin direccionalidad y propósitos definidos pueden comprometer la victoria, más allá de todas las potencialidades que exprese. No sería la primera vez que se sufran decepciones y frustraciones colectivas al proponerse objetivos, en un momento dado, imaginando que son posibles de alcanzar no estando en posibilidades de conquistarlo. No se trata de nuestros deseos, a ellos “hay que contrastarlos con la realidad”. Descalificar como colaboracionistas o traidores a todos los que proponen reflexionar sobre la continuación de la lucha, no contribuye al imprescindible esfuerzo unitario y a despejar las incógnitas que con toda legitimidad se han venido formulando. No basta la respuesta emocional y el voluntarismo, estos no son suficientes para transformar una realidad tan compleja como la que vivimos.

 

Luis Manuel Esculpi